Relato ganador segunda semana Relatos en Cadena

PRINCIPIO DE INCERTIDUMBRE

 -Tú y yo podremos pasear juntos bajo ese cielo estrellado.

Todos los días, a la misma hora, Carlos hace su llamada, pronuncia una frase romántica y recibe una réplica exacta:

-Son las doce horas, un minuto y quince segundos.

Todos los días menos hoy. Hoy, por primera vez, le ha respondido el silencio. Carlos se pregunta si no habrá marcado un número equivocado.

-Podríamos ir mañana -escucha decir al fin. Es ella, la misma voz sensual de siempre. Carlos siente que el tiempo se detiene, y cuenta hasta diez antes de contestar:

-Son las doce horas, un minuto y quince segundos.

Un relato para pasar un rato: Montse Aguilera Vives

Montse Aguilera, quien hasta anteayer mismo era una completa desconocida para mí, ha tenido la delicadeza de ponerle voz (o voces, pues en este caso son dos) a una entrañable fotografía de Papá Noel a la que tengo bastante cariño, no en vano el barbudo carcamal parece estar diciéndonos, con esa bonhomía que le caracteriza, que no hay motivos para desanimarse; la botella podrá parecer vacía, y el mundo descabezado, pero el espíritu de la Navidad seguirá vivo mientras tengamos cuartos en el bolso, un colt del 45 bien engrasado y otra botella, a ser posible llena, en el armario.

El relato, breve como un trozo de conversación apenas escuchado por quien pasa fugazmente junto a quienes la sostienen, se titula ADVERTENCIA. Me atrevería a calificarlo de relato híbrido, una suerte de animal fabuloso, con cabeza fotográfica y cuerpo literario, en cuanto a que el texto está íntimamente ligado a la imagen, hasta el punto de que solo conservará su significado mientras permanezca unido a ella. Hasta que la muerte los separe.

Espero que os guste.

ADVERTENCIA

-Esto es lo que han dejado en la parada junto al stand en el que trabajo.

-¿Y dice Ud. que eran tres tipos disfrazados con unas preciosas túnicas con gorro a juego que paseaban montados en camellos guiados por jóvenes de piel oscura?

Montse Aguilera Vives

letrasparapasarunrato.blogspot.com

Monsieur le cordon-bleu. Gabriel de Biurrun Baquedano

No siempre que llegues a casa le encontrarás en la cocina con las manos en la masa. Pero cuando su ajetreada vida se lo permite, Gabriel de Biurrun Baquedano se ajusta gorro, mandil y machos para ofrecernos platos cocinados en los fogones del Averno, con ingredientes hurtados de despensas celestiales y olímpicos colmados.

¿O puede que sea al revés?

RECETA

Tome unas zapatillas deportivas del número 32.
Introduzca algo de arena en su interior.
Inclínese ante el retrete y vacíe allí la arena de las zapatillas.
Escuche.
Es un ruido de bambú hueco entrechocando, de Campanilla volando en Guatemala, de balbuceo de flauta, de pompas en los labios.
Así suenan los recuerdos de un hijo muerto.

Gabriel de Biurrun Baquedano

La atalaya

La atalaya

-Toca jotas -anuncia Fallentowns con voz monótona mientras recorta la correspondiente hoja del diccionario y se lía un cigarrillo con tabaco que va extrayendo del tonel de las colillas.

-Quizá vengan hoy -dice Rosebud.

-Otra vez con lo mismo -rezonga Fallentowns-. ¿Café?

Rosebud asiente en silencio y ajusta los prismáticos. En el lecho reseco que se extiende por doquier solo descuellan los costillares requemados de antiguos buques. Se ha levantado con un pálpito; y no va a dejar que nada ni nadie se lo estropee, ni siquiera Fallentowns, por mucho que ahora reniegue en arameo porque se ha agotado la leche en bote.