Contigo mismo

 

sintigo mismo

(Dibujo cortesía de Juanlu)

No hay nada como refugiarse en uno mismo para comprender qué está pasando. Para localizar la fuente del conflicto. Escuchar las voces contradictorias que hablan dentro de ti, que discuten entre sí mientras discurren cómo presentar sus tesis de la forma más influyente. La clave está en dejarlas hablar, lejos del ruido y la furia. Que hablen y fluyan.