It is llueving behind the Güindows

            Llueve de una forma tan mansurrona que parece mentira. Esta agua no moja, no refresca, no irriga ni invita a bailar claqué frente al balcón de una morena o una rubia. Es un agua que ni fu ni fa, un goteo tan machaconamente falaz que terminas por aceptarlo como un fenómeno preternatural, como el discurso triunfalista de un ministro de Economía y Finanzas de mirada opaca por lo difunta, sin ir más lejos: no te lo crees, pero ahí está. O como las barbas bien cuidadas de un presidente cuando se manifiestan desde el más allá de una pantalla de plasma. Intuyes que por mucho que llueva jamás llegarán a mojarse. Por eso se inflan tan confiadas. Tan autosuficientes. Encogido de orejas mordisqueas una galletita salada mientras rumias sobre los posibles efectos secundarios que una exposición prolongada a una lluvia así de falsa podría conllevar. Y aunque estás en casa, tan ricamente sentado bajo el cielo raso, abres el paraguas y lo interpones entre el televisor y tú, a modo y manera de exorcismo, sabedor ya de que no es agua bendita lo que proyecta, sino una irradiación deletérea de mala baba y caspa.

Santuarios

pradera y bici

 

            Hay algo mágico en la quietud de la tarde según va asentándose en los parajes recónditos, algo sagrado se intuye en el centelleo de la pradera que la brisa mece en su sosiego y adormece el cuclillo con su arrullo cantarín.

            Tiene el canturreo entreverado de las aves y las frondas sobre el río un algo de penúltimo reducto, de bastión magno e inalcanzable a los dedos miserables del engrudo burdo y turbio que nos enfanga en nuestro absurdo sinsentido de ególatras contumaces.

            Emana de su seno nimbado una energía que fluye y limpia, un manantial de coraje que fusiona los fragmentos machacados, reaviva el ánimo y alimenta el pábulo de lo bueno y honesto que aún crepita en ti, con tus sueños alados y tus pies de bruto.

A veces todavía sueño contigo

Postes

Un cosquilleo como de hormiga aventurera en la conciencia, el beso cenital y ardiente en los pómulos, la paleta impresionista de manchas verdes, amarillas y pardas, las campánulas que ciñe el viento, el orfeón de espumas salvajes contra los farallones, la saeta de un cormorán sobre los lomos bruñidos de la bestia. Todo eso ocurrió después, pero tú ya te habías deshilachado y no tuve ocasión de mostrártelo.

De harpas y Tiffany´s

 DE HARPAS Y TIFFANY´S

            Apenas hay gente en la terraza. Pido una caña. Abro el libro. Sabina se recrea en su laberinto de amores de quita y pon, cajitas de ceniza tibia que se abren y se cierran como las ventanas de ese hotel que se alza frente a la estación Olvido. Mis ojos miopes se entrecierran, recorren las primeras líneas de Desayuno en Tiffany´s; brilla el sol.

            De soslayo cruza una alondra, fugaz como algún recuerdo incómodo, pero nunca he sido proclive al inmovilismo doliente de las estatuas de sal. Sigo leyendo, mas pronto me abstraigo al escuchar sonidos que aún resuenan recientes en la memoria. Es la música historiada de El harpa de hierba: una pradera que al ser rizada por el viento nos cuenta historias de vidas pasadas, retazos vitales recuperados para honrar la memoria de aquellos cuyos huesos descansan bajo las lápidas de un cementerio orientado hacia el bosque de River; como la historia de Dolly Talbo y sus amigos, quienes, a comienzos de un otoño ya remoto, causaran tremenda conmoción en una pequeña comunidad rural de Norteamérica al irse a vivir a una cabaña construida en un árbol.

            ¿Quién no ha soñado alguna vez con tener una casita en un árbol? Vuelve a cruzar la alondra, o quizá sea una oscura golondrina, la sombra de una sombra. Deberías pasar página, dejar a un lado la historia del harpa, que ya has leído, y concentrarte en la de Holly, que apenas comienzas. Y eso hago: Joe Bell asegura que Holly Golightly ha sido vista por última vez en África, alejándose de un poblado de chozas a lomos de un caballo. La misma Holly Golightly de hace quince años, la misma Holly de toda la vida. «Es una de esas historias que comienzan por el final», me digo, quizá una de esas historias que se descuelgan por la ladera de un camposanto para ser contadas por la voz cálida, rica y aterciopelada de aquella pradera rojiza que inspirase las primeras letras de ese genio de la literatura llamado Truman Capote.

            Alzo la mirada al cielo y no hay alondras ni golondrinas. Tan solo gaviotas, y la sombra de unos ojos risueños y miopes.

La felicidad es una variable discreta

            Resopla el viento en pabellones cercanos y juega a ser tela que ondea sobre la cara que se orienta luminosa al sol de abril. A lo lejos resuella hinchándose la mar, y aún más lejos todavía el martilleo hidráulico de un solar en obras pone la única nota discordante a un momento que, para ser tuyo, no necesita envolverse en el manto quimérico de la perfección. Pero abajo, en la orilla, hacia donde ya te encamina la desnudez dichosa de tus pies, solo las olas vibran, solo el viento araña sus cabelleras arrancándoles las gotas que habrán de sazonar tu piel de salitre. Te asientas en un leño y lees lo que los dedos semienterrados en la humedad nítida de la arena escriben, que uno nunca debería abandonar una playa sin haber buscado antes un tesoro.

ESTRELLA DE MAR

SOMNUS INTERRUPTUS

 

Quisiera horadar un túnel desde el centro de la noche, caminar a trancos sobre las aguas hasta alcanzar los vastos dominios del horizonte. Cogería al sol por los rayos y con un par de sacudidas lo sacaría de su rutina. Ea, hágase la luz, exclamaría con voz portentosa. En su lugar, me levanto renqueante y busco con dedos torpes la claridad bastarda del flexo. Un resplandor mortecino viene a recompensar mis esfuerzos de sonámbulo vacilante. Caigo en cuenta de que soy todo vejiga, una vejiga monstruosa y doliente a punto de reventar Calvario arriba en un surtidor de consecuencias impredecibles. Me viene a la mente una escena de Desperado: el chiste que cuenta Tarantino en un chigre de mala muerte mexicana antes de ser cosido a tiros. Al igual que le ocurría a Hitchcock, a Tarantino le gusta figurar en sus películas; como en Django unchained, donde también muerde el polvo bajo una lluvia de plomo. Dicen que mañana va a llover, pero la noche rueda tranquila. Con el ruido de la cisterna se van las últimas hilachas de una pesadilla. Lástima, hubiera podido atraparla en el bloc de notas… Son las cuatro de la mañana. El colchón muestra para conmigo una hostilidad manifiesta. Parpadean los ojos huérfanos de sueño. Podría contar ovejas o podría contarte una historia, no sé, pero el pastoreo nunca ha sido mi fuerte y, para qué engañarnos, ahora solo tengo cabeza para endilgarte un pedacito anodino de mi vida.

Contigo mismo

 

sintigo mismo

(Dibujo cortesía de Juanlu)

No hay nada como refugiarse en uno mismo para comprender qué está pasando. Para localizar la fuente del conflicto. Escuchar las voces contradictorias que hablan dentro de ti, que discuten entre sí mientras discurren cómo presentar sus tesis de la forma más influyente. La clave está en dejarlas hablar, lejos del ruido y la furia. Que hablen y fluyan.

Plan de choque contra el desempleo

Agencia JOTA. Visitantes de fuentes próximas a la Moncloa han desvelado que el triunvirato económico del gobierno estaría poniendo a punto una batería de medidas de choque destinadas a combatir la lacra del desempleo. La piedra angular de dicho paquete legislativo consistiría en situar al sector mendicante como punta de lanza de la economía española del mañana. La mendicidad pasaría así a ser considerada, a todos los efectos, como una actividad económica de lucro, incluida en el sector terciario o servicios y sujeta a los correspondientes impuestos, tasas y gravámenes.

Sondeado al respecto, el ministro de Economía DeGüindows Magnificus ha reconocido con elegante redundancia que el reconocimiento legal de la mendicidad nunca ha dejado de formar parte de su agenda. “Las proyecciones que manejamos señalan a los mendigos como el colectivo humano con mayor potencial de crecimiento para los próximos años”.

“Combatir la economía sumergida siempre ha sido, es y será una de nuestras prioridades. Huelga decir que los mendigos tendrían que darse de alta como autónomos”, ha teorizado por su parte el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas Montorus Maximus. “Las perspectivas tributarias serían más que halagüeñas”, ha añadido frotándose compulsivamente las manos.

La ministra de Empleo e Inseguridad Social Fatima Fatimae  ha declinado hacer declaraciones. Solo hablará cuando se lo permita la Virgen del Rocío.

Calendario erótico 2013

Agencia JOTA. Con el objeto de concienciar a los españoles de las bondades de su política económica, el gobierno de Mariano Rajoy planea confeccionar un calendario erótico en el que aparecerán luciendo palmito los principales miembros de su gabinete. Fuentes donde abreva esta agencia han confirmado que el ministro Wert abrirá el fuego en enero deslizándose por las pendientes de Baqueira Beret en esquís y tanga rojigualdas. Traje de cuero y tachuelas, botas de piel de serpiente, venda en el ojo izquierdo y un látigo de siete cabezas en la diestra serán los aditamentos que engalanarán en febrero la apolínea figura de don Alberto Ruíz-Gallardón, quien además de columpiarse alegremente en una balanza romana enarbolará una pancarta en la que podrá leerse el lema Gobernar es repartir dolor. El mes de marzo ha sido reservado para don Luis De Güindows; inmerso en delicada escena pastoril, el ministro de Economía será inmortalizado corriendo en pelotas pixeladas tras un puñado de pitufos. Se sabe que,  por indicación expresa de la virgen del Rocío, con quien a menudo mantiene comunicación directa y nocturna vía zapatófono, Fátima Báñez ha rechazado por pecaminosas todas las propuestas que le han sido presentadas hasta la fecha, y que el ministro Montoro ha elevado una queja al presidente porque su participación en el calendario estaría siendo vetada por razones de fealdad manifiesta. Una Soraya Sáenz de Santamaría rubia platino que se protege las faldas de las infectas corrientes que surgen de los entreinfiernos suburbanos y un Mariano Rajoy posando picarón bajo la égida de Angela Merkel en una instantánea de sábanas revueltas y corte sadomasoquista son algunas de las propuestas que se manejan para los meses de primavera.