Yong

El Gran Maestro Fu practica en la playa todos los días, pero yo solo bajo a verle los domingos por la mañana. El Gran Maestro Fu riza soplos de aire. Lleva años perfeccionando el rizo Yong, en cuya pausada ejecución implica a todo su ser en una danza sutil que acompaña al movimiento de los dedos mientras estos recogen la brizna de viento entre sus yemas, la doman y moldean, la comprimen, la voltean, liberándola luego en una pulsión de fuerzas que en un instante inabarcable nos contiene a ti y a mí, lector, suspendidos en este cruce de caminos, con la mirada vuelta al infinito.

Anuncios

25 pensamientos en “Yong

  1. Es un texto muy poético, que riza la mirada del lector para absorberla en un pase mágico. Tengo la impresión de estar en el bolsillo del gran Mestro Fu.

    Me parece muy buena idea el posible proyecto, que apuntabas en el texto anterior, de llevar a los personajes a diferentes momentos históricos. De entrada suena muy atractivo.

  2. Kung Fu Panda en versión interactiva… ay, lo siento, es que es tan visual que me recuerda al maestro de Kung fu Panda 2 y la gota de lluvia. Interactiva por meterme dentro, ese efecto me encanta, es muy zen eso de que el maestro nos ponga mirando al infinito (y no mirando a Cuenca como suele ocurrir)
    Un abrazo

  3. Tiene el toque a cuento Zen, a brevedad oriental que incita al pensamiento… o al no pensamiento…

    Me llama la atención (para bien), el uso, yo creo que exporfeso, de fraseo largo, sobre todo cuando se muestra al anciano trazando el símbolo yong. Es como si esa frase sin pausa, mostrara el movimiento lento pero fluido que atrapa a alumno y lectores. A mí me cuestan este tipo de frases, así que cuando las leo bien hechas disfruto.

    kss

  4. Lo leo una primera vez y me digo: qué chulo y poético. Lo leo luego en alto y esa frase sin ninguna coma ni pausa me deja sin respiración. Me gusta el contraste entre la descripción de los movimientos lentos del Maestro y esta frase tan rápida.
    ¡Eres bueno!

    Besitos

      • Desde luego, Alberto, espero que no te moleste el tuteo, original hasta para responder… pero yo no he venido a esto solo.
        Me has dejado “traspuesta” con tu comentario:Coño, ahora me entero de que tú y Elysa sois la misma persona 🙂
        No me entero, hoy debo estar espesita… ¿Me lo explicas, porfa?

        Besitos

      • Creo que mi confusión es atribuible a dos causas: mi empanada mental, por un lado, y tu avatar, por otro. Como tu blog está en blogspot, y el mío en wordpress, cada vez que vienes aquí tu avatar no aparece. Y además yo siempre te he llamado Ely. Por eso no te asociaba con esa “otra” Elysa cuyos comentarios veo de vez en cuando por ahí, en otros blogs, comentarios que sí llevan incorporado el avatar. Pensaba que erais dos personas distintas.

        Ahora es cuando me das un coscorrón? 🙂

        Besos.

  5. Sí, es lo que dice Rosana donde creo que reside el valor de la pieza. Pues el autor no sólo nos nombra el rizo, sino que nos los muestra y, claro, es tanta su habilidad que nos incluye él. Y eso es siempre un ejercicio de maestría. Espléndido, maestro Alberto Zun Chin.

    Abrazos.

  6. Alberto, sabía que tocabas todos los palos, pero desconocía tus conocimientos en arte marciales. Con este texto te vamos a dar el cinturón negro de las letras.
    Ya está dicho, es lo bueno de llegar tarde, no te mojas y quedas como un señor. Nos hemos visto en esas dedos revoloteando, pero ten cuidado el maestro Fu es mucho maestro, y deberías de bajar algún día mas. Piensa que ese viento, sin apenas enterarte, se convierte en ráfaga, luego en vendaval, y sin darte cuenta ya es vórtice de tornado…
    Un abrazo

  7. ¡Claro que no te doy un coscorrón! Y espero seguir siendo Ely, es al que respondo en realidad. Sabes lo que ha pasado? Mi avatar tiene muchas manos y yo tengo muchas “otras” jajaja.
    ¿Te gusta Bechet? Petit fleur era la canción de cuna que me ponía mi padre, todos los días… junto con Manolo Caracol, me siguen gustando.

    Besitos

    • Con una canción de cuna como esa, estarás hecha toda una melómana. No le conocía, y a Petite fleur tampoco. La estoy escuchando ahora mismo, es una de esas piezas que te cautiva desde el primer acorde

  8. Solo un rizo Yong podría voltear la mirada hacia el interior, como un yo reversible, y además, como lectora, me quedo suspendida en el aire, no puede haber una imagen más zen.

    • Menos mal que he recuperado la voz, estaba harto de comunicarme por imágenes. Pero ya que se las he puesto a todos los que han comentado en este post, me temo que tú tampoco te libras. ¿Hace un oso zen bailando?

  9. “El Gran Maestro Fu riza soplos de aire”. Eres la caña, Alberto. Lo mismo escribes en clave de humor que esta belleza que te ha salido de la punta de los dedos. Me gustó muchísimo. Y el final, rizo o caracolillo sobre la cabeza del relato.

    Abrazos con mucho rizo.

    • No andas nada descaminada, Gemma… En China, el carácter Yong representa la eternidad. Cuenta la leyenda que Wang Xizhi, el gran calígrafo del s. IV, empleó quince años en la práctica de este único carácter, por su condición tan compleja.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s