Casuística de la fugacidad

Un hombre vestido de forma exquisita, con traje de corte impecable y elegante en el porte, no debería de permanecer inmóvil bajo el siseo incesante de los aspersores. Pero Clodoaldo Valdés acaba de descubrir que las formas, el corte y el porte no proporcionan la verdadera medida de un hombre.

Es el barro que hierve a sus pies. Es el calor que derrite su cera. Es la grieta que divide su sombra cuando retumban los cascos de una montura y el rostro pálido gesticula como si quisiera tragarse el horizonte.

Eso, y su i-fuck. I-fuck, el primer masturbador de bolsillo para hombres. Disponible también en farmacias. Consulte a su médico antes de usarlo.

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12 pensamientos en “Casuística de la fugacidad

  1. ¿Cuánto vale?.

    ¿Se puede subir a un avión?

    ¿Hay carátulas de colores?

    Mientras me respondes te diré que una de las cualidades que más admiro de tu literatura es la irreverencia. Y la manera de mostrar las miserias humanas. Genuino.

    Y ahora responde, responde.

    Abrazos.

    • Dicen que sí, y que al volante también, como cualquier otro “sin manos”. Creo que el precio depende del número de marchas que lleve incorporadas. No sé, te estoy hablando de oídas.

      Un abrazo.

  2. Es curioso como después de comprarse un i-fuck y utilizarlo junto al aspersor, mientras sus pies se llenan de barro, piensa en el lirismo del momento, hay cosas que conectan directamente con tus sentidos, como un buen i-fuck, disponible en farmacias.
    Un abrazo

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