Margarito se fue a la guerra

El día amaneció envuelto en tinieblas de ceniza. Los tizones aún humeaban en la floresta. La lluvia lamía mansamente sus heridas. El final estaba cerca. Rodilla en tierra, me disponía a declamar mis más sentidos versos cuando el caído se extrajo a sí mismo de la bayoneta, se metió las tripas en la barriga y se subió de un salto a la tanqueta, dejándome con un palmo de narices, y entre las manos este poema de mierda.

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14 pensamientos en “Margarito se fue a la guerra

  1. Todo el horror de la guerra en apenas cuatro líneas. La épica de la mierda, el egoísmo del vencedor, el lirismo del vencido. Un Guernika a pequeña escala, lleno de ruido y furia.

    Abrazos.

    • Margarito Lelo Augusto Manuel De todos los Santos no volvió a ser el mismo. Se metió a capellán, y se pasó el resto de su vida tocando una campanilla y cantando salmos.

      Besos.

    • Una cosa te pido, que no lo intentes en casa. Lo de la bayoneta es fácil, y meterse las tripas también. Pero los puntos… Hay que hilar muy fino para que queden bien, de lo contrario te quedas con esa horrible cicatriz en la barriga, y lucir el palmito en la playa ya no es lo mismo.

      Un gazpacho y un embudo.

    • Mientras tanto yo voy a pensar en la combinación que ayer lucía mi vecina la sueca. Qué gusto más sutil, qué fantasía de transparencias.

      Un abrazo de oso y un madroño.

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