La condena

Mi mujer jura y perjura que el niño solo se casará con quien de verdad le convenga. Yo le respondo que el niño va camino de los cincuenta: como siga espantándole las conquistas se nos va a quedar soltero. Pues ella ni caso, venga a dar portazos  y a ulular por los pasillos mientras arrastra los pies como un alma en pena. Yo procuro ser más discreto, si sé que él está en casa, y llevar la cabeza bien gacha si la acompaño a dar una vuelta. Pero a veces se me cae, como entonces, y entonces grito, mientras rueda.

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8 pensamientos en “La condena

  1. Es verdad que es un gran título.
    Un gran micro.
    Y una gran frase final, con esas fabulosas comas, que son el reflejo de un intento de explicación, de concisión inocente por parte de papá.
    Y el presente, claro, tan directo, tan Corujo.
    Aplauso, en suma.
    Gab

  2. Coincido con Manu: gran título.

    Coincido con Gabriel: gran frase final, que oscila, como una ola.

    Y añado, suma y sigue, el tono exquisito, mezcolanza entre un humor negro hilarante con tintes surrealistas y una nostalgia tangible.

    A sus pieses.

    Abrazos.

  3. Gracias coleguis. Es curioso que los tres hagáis incidencia en esos dos elementos, el título y la frase final. Las dos últimas frases son un añadido posterior a un micro que había escrito hacía tiempo y no me decía nada, estaba tan muerto como sus protagonistas, pero un día -voilá- el narrador siguió hablando y se hizo la luz. Solo entonces empecé a notar que comenzaba a arrastrarse fuera de la tierra fría para hacerme tilín tilín en las plantas de los pies.

    -Cuchi, cuchi -le dije-, por fin estás vivo, ¿eh, chiquitín?

    El título es una incorporación de ultimísima hora, tanto es así que no se me ocurrió hasta esta mañana, aunque nació envuelto en serias dudas, junto con el título alternativo de Don Discreto; al final me decanté por el primero, con la idea de sustituirlo por el segundo si a lo largo del día cambiaba de opinión. Pero en vista que es de vuestro agrado, supongo que lo seguiré dejando tal cual 🙂

    Abrazos.

  4. Me encanta la forma de contarlo, espontánea, fresca, irónica. Esa madre sobreprotectora y ese padre que intenta ser el cabeza de familia, pero que no tiene testa. Bien, bien, bien. Un placer.

    Maite

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